viernes, diciembre 16, 2005

Postre confieso, te quiero.
Y vomito burbujas de canciones,
Un verso, un fuego, una mano.
¿Mano?, no hay, lo siento.
¿Qué?, nada, no es por ti.
Lo dijiste, lo escribiste.
No dije nada, te e(qui)vocas,
Solo me engañe en palabras vacías,
Que no dicen ni dirán nada.
BajaS… ¿la mirada o los OJOS?.
Oculto persianas que temieran,
De madrugada mirando al sol, despertar.
Ya empezó, otra vez, la huea.
Sí, apareció. ¿Problemas?.
Contigo no, jamás
Me robaste el sueño, los sueños,
Me enca: ñaste,
Ñonaste. ¿y qué?
Na`,pa` ti. Será.

Gol pez go ces
Ro ces vo ces [o (go) (ro) (vo) ces]

No me cuesta mucho vomitar:
Mis días, mis noches, mis veces, mis heces;
Ni eyacular:
Mis días, mis noches, dos veces, mi leche
Pa` otra vez será.

lunes, diciembre 05, 2005

Se cuece

Apagan velas entre dedos,
Amarran dedos a bencina cedida,
Revelan ojos, subvierten, tercos, las aceras.
Se cuece el cuerpo con temor e intentar.
Intentan callar los perros con sus bocinas,
Con la podredumbre de los colmillos afinados
Por ordenes oscuras que inversas sustraen mentes.
Maldito estado, nos encontramos.

Cuando en la mirada se incendia un ocaso
y buscando el recorrido de la tergiversación,
tildándonos de terror, crecemos en la hierba,
sometidos a unos que nos creen someter...
y les dejamos, les dejamos, les dejamos las palabras quemadas
con hollín del viento que los pinta de negro.
Y de nuevo son lo que no son.

De nuevo son golpes en la cara, en los pies,
en los ojos que lloran de impotencia por tener que soportar tantas mentiras
que ciegan a cualquiera.
Importa, importa que sean, ellos, quienes vendan miradas,
quienes guíen de espalda, quienes amarren cabezas a manos,
quienes apuntan el hierro a la nuca.
Importa por que siempre han sido ellos.

Se cuece el terror, se cuece el viento,
se cuece la calle, se cuece más la impotencia
y está a punto de salir del mundo el terror
que impregna venganza por los ojos tirados al piso por ellos.

domingo, noviembre 13, 2005

Beber hasta perder
Tiempo y espacio,
Vergüenza de cuerpos arrastrados
(Trono de posar baberos).
Mirar hasta perder
El pudor de ser sorprendido
Mirando un escote
O tocando un pómulo con un pulgar.

Solo viendo un espejo recostado
Y elevar el cuerpo a la piedra
Tallada por el dios en que creo:
Yo, ego; sujeto
A hacerme solo en la vida,
Obligando a matar mi temor
(Incluso a caer en lugares comunes
Para intentar mostrarme decadente y maldito,
Tal vez sin serlo)
A la caída, al error.
Me puedo levantar mil veces más.

Costras con sudor,
Cuerpos raspando sangre
Con ojos que miran rojos,
Con el daño de lágrimas
-¡Malditos fascistas, poco crueles
Conmigo para hacerme hablar!-
Callan el siniestro bozal, y escupo
Solo la labia inferior,
Estornudo al demoníaco creador.
Yo soy una minoría
-¡Maldita masa, maldito redil!-.
¡Que asco me da su mirada, Dama,
Tan pura y poco helada!.
Sueño contigo
Los días martes, generalmente,
Después de masturbarme cuatro veces
Pensando en tus piernas.
O los viernes, luego de seis cervezas
Y haberte tocado la cara con mis uñas
Con ganas de marcar tu espalda
O con ansias de decir
“venid aquí, pequeña, a que os azote”
Y hacerte reír por quince minutos
Con palabras de bragas al rincón,
Besar tus manos y olerlas luego.

Pero los lunes no
Cuando vuelvo a hablar, sobrio, contigo,
Y las palabras perecen pesadas, forzadas y arriesgadas.
Cuando fumo, por placer, viéndote pasar,
Sonriendo, con alguien,
Mientras miras de reojo, sin saludar.
O cuando los miércoles me emborracho con otra
Y no logro sacarle más que un efímero beso
Que olvidamos en la mañana
Luego de un apretón de manos.

El resto de los días
Tengo romances con cualquier novelita
Que prometa mostrar
Alguna manera de acercarme,
Pero las desecho por burdas,
Livianas y patéticas,
A pesar de confesarme uno.
Hay límites.
Aunque, lo más seguro, es
Que con quien duermes hoy
Te llevó con frasecitas,
Historias y rimitas baratas.
Es lo que te gusta:
Profundidad liviana.

Hoy me acuesto solo…
Es martes.

Última Hada, ¡quemada!

Quemo
Cada una de sus letras;
Cada una de sus alas;
Cada palabra regalada;
Cada imagen…

Quiebro mil palabras,
Las escupo una a una,
Las vomito, las relego al fondo de mi pluma.
Cada mirada, cada salida,
Cada instante con bostezo,
Cada silencio con palabras.
Quemo a la última de mis Hadas.

¿Lunas de testigo?
Hoy, lunas después, gracias.
¿Ver realidades sin alas?
Podré ver apagarse ojos fatuos,
Podré olvidar el idilio,
Pero, por el momento, podré ocupar mis manos
En no recordar ni tu voz ni tú espera,
Ni tu pulcra figura ensuciada
Con la última voz que escuché
(Aun la escucho eructar mientras vacía mi pecho).

¿Olvidaré recitar en cada momento
Versos tuyos, ahora, vacíos?
Podré aprovecharlos con lecturas ajenas que eternizan vicios.
Mi amor blanco en blanco,
Mi corazón en tinta china, la más barata,
Para quien quiera escuchar
La tos de apagones,
Los barrotes de celo
Y la ironía, de otra, vaciada
En el techo completo de muros cerrados
Con vellos de cualquiera, menos
De aquella que idealicé.

Dormir donde sea,
Sin ser andariego, buscando,
No un cariño, unas manos que laven
La tierra de mis costras.
Me voy al poste a cantar a una farola,
¿Lejos de mi cetrino camino?

(¿Él conquistará si es noble varón?
-Solo para seguir en el fango).

domingo, octubre 23, 2005

Alienarse, anestesiarse, ocultar la cabeza:
- sombras me siguen- alguien me dijo,
no solo es un mundo el que cae en mi cabeza,
no soy un esperado en este momento, INCOMODO,
gracias, gracias, GRA- cia, no es para nada...
solo para llenarme las bolas de rabia
me mira y se hace inocente –bella-,
me mira y se hace tan putamente bella como siempre,
y lo a brasa, lo quema y me quema miradas, lo a soma,
pervierte, pensante, vente... no, hoy mejor no,
hoy me alejo de todo, me voy al frasco,
me fumo colas, rayo blando, hoy busco costras. Pa qué.
Pa que no duela verla con otro a brasas con otro.

Beber, beber,
ver ver, sombras que me siguen,
luces que me apagan los ojos
solo, solo, voy apagando ideas, ebrio,
voy ocultando miradas, ebrio,
voy penetrando ojos con ira, ebrio,
se da cuenta, ebria, me mira, me olvida.

Voy a buscar un camino que no puedo encontrar,
Una ruta y a costar.

miércoles, octubre 12, 2005

Felicitémonos, somos,
Aunque no queramos, hispanos.
Qué importa cuantos murieron,
Qué importan las pestes, las violaciones,
Los muertos, los esclavos. Qué importan…
Querámonos como hermanos de sangre
- con los españoles- ya que hemos cometido
Las mismas atrocidades.

Un año más celebrando ocultos la segregación
Con la cara tapada, no por vergüenza, sino por temor
A ser descubiertos celebrando con ira la llegada de la muerte
Disfrazada de estandartes –res- cruzados,
Listos para pagar la culpa de los cristianos,
Que nos mienten, nos matan y nos olvidan,
Nos esclavizan, ya, quinientos años después…
… y celebramos la destrucción con destrucción.

Ahora, a los que destrozaron los llaman “el terror”
Y los que cortaron cabezas, los que cortan cabezas hoy,
Son hermanos de sangre, malditos estamos, nacimos mal,
Crecimos mal, pero solo moriremos, mal, si queremos.
Mi sangre no es mi sangre ni me persona, solo soy yo.

lunes, septiembre 12, 2005

Quiero emborracharme y morir sin dolor.
Beber la cerveza bajando en río
Y sirviendo de copa tu vaso -que las gotas que sobren mojen tus pies-
Quiero que todo se convierta en nube y frenar en un espejo
Que refleje mi cara horizontal
Y por tus pechos untar un cigarro.

Quiero olvidarme de encontrarme igual
Cada mañana
Refrescando mis ojos con lecturas livianas
Y lavarme las manos después de rascar cuatro palabras.

Antes de decir ¡conchetumare, el libro!
Y fumarme hasta las molestias con café
Quiero mirar una foto gastada de tantas pajas
Y decirte nunca más eso ya no pasa
Me recuerdo entre tus brazos borrachos
Intentando sostener en mí tu cuerpo que danza... y ¡pasa!
Suena: no importa si la noche se nos hace corta.
Y un, dos, tres... vuelvo a empezar.

Esputo mirandas pegajosas olisqueando tu pelo,
De lejos, me encierro en matorrales
Y solo una piedra de almohada frente a tu ventana
Golpea incansablemente tu vidrio y no miras.

Quiero olvidarme de anoche leyendo mi botella de cabecera
U oliendo un libro incansablemente con los ojos agotados,
Ahí, cuando las letras se juntan y se mezclan, recordarte
Y dormir tranquilo soñando que estoy contigo,
Follarte en sueños sin parar y tener un buen día.

Quiero beber y escribir novelas que alimenten tus idilios,
Con romances tormentosos y predecibles
Para que cuando te sientas excitada con la lectura
Aniquile a tu amante, lentamente, para verte llorar sobre él
Y me reclames la falta de sueño con que te dejé.

Quiero emborracharme pero siempre se me pasa
Y vuelvo a vivir la pesadilla de seguir vivo.

domingo, septiembre 11, 2005

Permeable a cada sin recuerdo,
Intuyo, ser el que he querido ser.
Pero, de algo sirve?.
Al parecer no tengo los huevos de intentarlo,
Iluso, soy, al creer, que algún día, seré.

Entre fangos me encuentro emocionado
Por hacer correr los días enfermos,
A mí salud, espero que alguien crea
Que siendo un enfermizo
Que borra el juicio…
Se encuentre entre los lagos

… tan solo al describir feudales azulejos encogidos
Añorando, alguna vez, anticiparse al fracaso, sin saber…
Solo, tan solo mirar, a veces, unos ojos, puede,
Y solo puede que me sienta feliz…

Que palabra tan grande, ser feliz, estas veces
Solo he intentado intentarlo,
Mas no logro nada.

Un hombre se vanagloria de tener todo.
En este espacio nada, solo las ganas de querer hablar sin corazas…
Estúpidos, imbéciles, casi idiotas, que, en frascos esputan idilios
Y solo un nombre los puede salvar,
Tan solo una voz.

sábado, agosto 13, 2005

En la faz del mundo –cuando no quede nada-
Quedaré, yo, parado frente al espejo de agua
Con mis negros zapatos gastados de tierra,
Un saco y mi guitarra a cuestas para cantar
Tirando, a la ribera que nace de un cerro,
Mis versos de mierda a la luna.

Quedaré soñando, cuando solo queden sueños,
Quedaré aullando a la luna cuando solo encuentre
Un poco de comida digerida en los anhelos de un mundo
Que no paso de ser la mierda vista de dentro.
Solo dentro de un espejo que llevo a cuestas
Y cortando las tiras de un titiritero autobús
Que lleva a cortar las vidas de tantos soñantes
Que aspiran una mejor vida de la que llevan
Y siempre caen, siempre, al mismo barro digerido.

Me encontraré escondido dentro de los juegos que alguna vez jugué,
Mirando el cielo que me amparó cuando no lo necesité
Y me abandonó cuando quise un consejo, viéndome optando
Por penas menores dentro de un mismo suicidio.

Veo los montes, veo los ríos,
Veo las ruinas de lo construido por las masas
Y su autodestrucción permanente.
Y también veo sus ojos que me tranquilizan hasta el llanto

sábado, agosto 06, 2005

Estoy aburrido. Yo también, algo no me gusta de esto, qué haces. Pienso. En qué. En todas las cosas que quisiera decir. Y por qué me tomas las manos mientras piensas. Porque es por eso que estoy aburrido, estoy harto de vivir siempre dentro de mí, jamás fuera. Y por qué siempre dentro, a qué le temes. A quedar en ridículo, a que me digan que no. Qué más da quedar en ridículo, la vida pasa, las cosas pasan. Me encanta que me diga eso, parece que algo se puede hacer con lo que pienso, pero, por supuesto, no voy a decir todo lo que quiero, lo más seguro es que nada de lo que quiero. Pero ahora estás hablando. Es que aquí es más fácil, aquí nadie me escucha. Lo escucho yo. Pero usted siempre me escucha, es la única que me escucha. Deja de tomar un poco y me iré, serás libre. No quiero ser libre, quiero estar con usted, con sus manos, con sus pies. Pero continuarás ensimismado, lejos del mundo real. Prefiero morir enajenado con usted a vivir como se me presenta la realidad. Eso no está bien. No me importa si está o no bien, no me importa morirme un segundo y soñar con esto eternamente. Por qué siempre tan mamón. Es lo que soy, nada más, así me conociste. Sí, pero cansa. Y es por eso que me deja cada cierto tiempo. Pero siempre vuelvo a tu lado. Sí, siempre vuelve, le hago bien, la tranquilizo. Que es por lo mismo por lo que me buscas, para sentirte bien contigo mismo. Es una ayuda mutua.

-Qué haces.

-Pienso.

-En qué.

-En nada.

-Tú nunca piensas en nada.

domingo, julio 31, 2005

Solo lo más hermoso de la borrachera puede
intentar igualar el descanso de mirar por tus ojos cerrados;
el descontrol de llenar cada espacio con un susurro
que haga parecer que me quiere un poco.

Despertar arropado con las sabanas que pesan
más de lo debió pensar al hacerlas cobijas
de noche arduas, de soledades enmascaradas,
de un efímero abrazo y recortado por la luz
del alba cuando limpia almas podridas.

Ayer, estúpido soñante, creí ver en tu boca
la palabra que encantaría mi desdicha,
Pero tan solo era una palabra a un otro
Que escuchaba lo que hablamos y le sonreías.

Sin embargo, cuando me acerco a otra
Salen de tus ojos fieras que escupen odio al ambiente,
Triturantes palabras silenciosas y contaminantes paseos mirando el suelo de los lugares en que enterrabas, constantemente, mi corazón junto a las latas vacías, pateando la perra de juguetes que manipulabas para que te sirvieran, en un momento se alejan y pareciera que sientes el resentimiento de no haberlo aprovechado más, el odio del “se acabó con él” y la vuelta, cualquier luna, a engatusarme y colgarme los hilos nuevamente. Y solo borracho puedo hacer resucitar la esperanza de mi cuerpo manipulado.
Solo soy un cobarde que no puede
Mirar por más de un minuto los ojos
De aquella persona que me inspira
A vivir melancólicamente la vida,
Con ella no puedo ser un poeta
Que verse lo que versé alguna vez a otra,
Con ella no… no puedo ser.

Con ella volví a sentirme, placidamente, como la mierda
Cuando se posan a su vera estropajos que le acaloran el cuerpo
Y le roban un beso borracho y uno que otro sobrio.

Estoy cansado de soñar cada noche con su figura
Y que cada sueño me recomiende el olvido,
Como advirtiendo el sino de mis días: el olvido.

¿Y si en un segundo traspaso los temores y encuentro el valor que tengo dentro de mí, me animo, sonrío y dejo volar las palabras que deambulan, constantemente, en mi cabeza? ¿Cómo si fuera fácil olvidarme de todo lo que soy y dejar todo atrás?. Cada día siento que su sonrisa me traspasa el cuerpo y toca mis gónadas sin necesidad de roce, produciendo un desencadenamiento de ficciones que no se realizarán jamás. La veo atormentada por sujetos que la instigan a frecuentar personalidades que ella inventa para agradar al resto... y sabe que yo la entiendo, que bebo por ella y su sonrisa borracha, por la inocente y la cansada, por sus ojos después de noches sin dormir, su cara de borrachera y sus lentes presentes, su anhelo por conocer lo que nunca conoció, por vivir como nunca vivió.

Ahora, como siempre, bebo un poco de vino y la miro alejarse con otro que conozco.
www.subgeto.blogspot.com

sábado, julio 30, 2005

Solo soy un temeroso bandolero
Que se escapa de la noche por temor
A verte en otros brazos, me hace mal.

Soy un perro que sigue un aroma a hada,
De quien no lo es, si no que es demasiado terrenal
Y se engatusa con cualquiera
Que no sea yo.

¿Puedo perder el miedo a quedar como un idiota?
No puedo dejar de serlo,
No puedo dejar de callar y ser
Un patético que siente su cuerpo
Y su corazón desgarrado

Quién soy yo, me lo invento
Y juego a saber que tengo una vida
Que alguien me extraña.

¿Puedo dejar de ser yo?

lunes, julio 25, 2005

El triunfo de una nube gris

Los días se han ido puesto cada vez más grises. Ya no sirve con mirarnos y ver que el azul de nuestro propio cielo está intacto y más brillante que nunca, porque esa ilusión dejó de ser así.
No sé donde ni cuando se nos quedó enmarañado el cielo azul, ni tampoco recuerdo bien porque no hemos vuelto a rescatarlo, pues era más nuestro que cualquier otra pertenencia. Pues bien, el azul se convirtió en ese gris de las peores épocas, aquellas de las que ni tu ni yo queríamos volver a recordar, porque juntos mezclamos colores sacando un azul perfecto que se manchó con gotas de tristeza.
Las nubes grises trajeron consigo un sinfín de nuevas penas, de esas que provocan el dolor del alma que alguna vez fue herida, pero que el azul perfecto logró sanar. Estas nubes llegaron inmunes a cualquier azul perfecto que las quiera teñir, y bien sabemos que cuando eso ocurre, no hay mucho que nuestra cubierta pueda sostener.
Y así no más pasó que las gotas de la gris nube entraron en lo profundo y quebraron la armonía del azul perfecto, haciendo que tu y yo hoy no sepamos que más hacer, pues bien la vida nos dijo que la nube gris solo pasa cuando los colores se separan sin poder volver a reunirse. La ruptura de la cubierta, y el dolor del alma nos dejan el último recurso como único procedimiento, aunque ninguno de los dos quiera perder ese color perfecto que logró con aquel complemento perfecto.
Quien más que yo quisiera tener la cura a todo mal que te aflija, a cualquier dolor que llegué a tu alma, pero sé bien que jamás me preocupé de asegurar nuestra cubierta, pues nunca había visto un azul tan lindo en mis ojos y en los tuyos.
Pero la nube gris no pierde, y si tengo que tomar lo poco y nada que me llevo de tu recuerdo, para que vuelvas a ser feliz, lo haré porque el cielo azul que vi junto a ti no lo olvidaré jamás, y creo que aún tu puedes lograr ver en ojos ajenos uno mucho más brillante. Buenas noches, cierra esta llave que hay muchas otras puertas que esperan abiertas por ti. No te preocupes en recordarme, yo lo haré por ambos.

domingo, julio 10, 2005

Rata.y.nube

La rata no conoce de alegrías permanentes, ni tampoco de amistades que reporten felicidad, aunque sea a cuentagotas. La rata persevera en su lucha por hacer simetría entre su tristeza prolongada, y la oportunidad de estabilidad emocional del otro. Es el bombero ideal de cielos azulados y arco iris de sonrisas multicolores. Para la rata, que sus cercanos vivan con una pena, cualquiera, o quizá con un resquemor en la mente y corazón, le significa la oportunidad de levantarse al otro día sabiendo que todos viven su pobreza, que todos recitan su desazón, y que no pueden escapar del infierno que la rata ha dibujado de manera fina y sutil para ellos.
Porque la rata en algún momento pudo ser feliz, porque vivía con un sol, un sol de mil colores. Pero un día el sol no soportó el poder del mal que poseía la rata, entonces tomó lo que encontró, y con una pena larga de dejar al lado de la oscura rata a tres nubes blancas, se esfumó a otro planeta para siempre, para nunca más ser opacado por la rata y el negro corazón que poseía.
Entonces la rata no tuvo más remedio que continuar desarmándole ilusiones a las tres nubes blancas que el sol no se pudo llevar. La curiosidad vive en que dos de las tres se volvieron negras, pues no tuvieron más remedio que apagar la sonrisa multicolor y someterse al yugo del dolor y tristeza que la rata había tejido con tesón para ellos. Sin embargo, una sola blanca nube se mantuvo firme, pues era el fiel reflejo del sol, con algunas desmejoradas inquietudes, pero que mantenía el espíritu de su mentor: la felicidad.
La rata al ver que su plan tenía un peligroso disidente, se ocupó de buscar en el manual mil y una artimañas de las efectivas, que provocaran socavar el eslabón final del sol en la tierra.
Si la nube blanca tenía amistades, la rata tenía suficientes raciones de males para derrotarlos a todos. Cualquier descuido o error de la nube blanca era riqueza para la rata.
Así y todo, la nube blanca, cuando quedaba poco para ceder a la presión del mal, encontró la reencarnación de la felicidad de su mentor el sol. Era una pequeña flor, que poseía un millón de colores, un millón de sentimientos llenos de ilusión. Entonces, sin más demora, la nuble blanca se le unió y se hicieron mucho más que dos. Renovada la nuble volvió al enmarañado lugar de la rata, que le tenía preparado un agasajo de nuevas tristezas que pretendían opacar su corazón. Pero la nube se hizo aún más fuerte, entonces tomó lo que encontró, e imitando a su mentor se fue sin decir adiós. Se llevó consigo a la flor, y hoy buscan de planeta en planeta a un sol que triste espera con impaciencia que lo encuentren sus nubes que dejó en la tierra, y que recobre el misticismo y color de mil arco iris, de millones de nuevos cielos azulados llenos de vida. Para allá va la nuble y su flor.

sábado, julio 02, 2005

Desprender el ojo que cuelga
De la gotera que enfría los huesos
Y las manos que cuelgan rejas
En el cuello de quien quieres,
Sacar los ojos de quien mira
Los ojos que solo yo quiero mirar.

Una sonrisa brota del demonio
y se posa junto a la angelical
escupo sangre, aliento desperdiciado,
llanto en luna a cuatro muros,
blancas paredes que se ensucian
con mi sangre, mi escupo, mi aliento.
Humo, fiestas pegados, andanzas,
Noches en pena vino marrón
Recorriendo mis sucias encías
De versos mal repartidos al viento
Que no llegaron al puerto querido,
impuestos, estos, recuerdos macabros,
inexistentes, una sonrisa amarrilla
que irradia la luz manchados de comida
que solo encuentra limpieza en lenguas ajenas.

Una mirada que nunca existió
Un cerebro marchito de corazón
Un camino, recorrido, sin recorrer
Un ciruelo que bota sus frutos
Y que mancha los pies
Unas hojas que caen al pasto
Un silencio corrompido por voces
Que se mezclan en mi cabeza.

Unas manos rojas, siniestras, le tocan el cuello,
Y tal vez le muerdan las venas
Y toque su vida.

domingo, junio 26, 2005

Cuatro blancas me encierran
Elevando al máximo mi desidia,
Me encierran y obligan a pensar.
Cuatro blancas que me aspiran,
Me alejan de la realidad
Esperando que resuelva mi mundo
Dentro de mi cabeza.

Aparecen, de repente, sueños y pesadillas,
En ellos conocidas que hacen volar palabras
Que se introducen como conceptos puros,
Gestos que dicen más que las palabras,
Sabores que se mezclan con placer,
Dentro de mi cabeza, se oxidan angustias
Que, cuando despierte, crecerán más,
Dándome temor volver a mirar ojos que curan.
Odiándome por dentro escupo en una bolsa.

Entre mirar y no mirar de reojo
Encuentro una bruja atada a la cama
Ella grita si fuera su último grito de vida
Su amor le ha degradado todo el cuerpo y la condición
De ser un ser mágico, bajándola, hasta lo humano,
Hasta mí. Pero no le interesa volver a poder
Encontrar la manera de sanarse, le basta el último hechizo:
No dejar nunca más que duerma tranquilo.

Una soga, una bala, un cuchillo,
Una manera de acabar con el latido que siento,
Una botella que solo duerma,
Un cigarro, un pitito,
Cualquier cosa que me desconecte un segundo
De verla cuando cierro los ojos.

sábado, junio 04, 2005

Fui una presa fácil,
Me dejé engañar por las hadas conocidas.
Fui como el niño que corre tras un volantín extraviado del hilo,
Como el perro impaciente de la perra en celo,
Como cualquier hombre atrapado en sus hormonas
Dejando de lado la racionalidad sospechosa que reúne.

Fui un sencillo pez
Que se deja atrapar por las manos
Que irradian luz cuando duermen
Y no sospechan del peligro que traen.

Fui la noche en espera de la luna...
Y me despertó el sol.

¿Alguien quiso saber lo que era mi corazón
Antes del hielo derretido en los escombros?

Su boca sublevaba mi esperanza hasta el fondo de su cuerpo divino,
Sus pies solo un podrido camino hacia las rosas,
Mi mente un lugar repleto de lugares comunes
En la que arrojaba cualquier rastro de cenizas anteriores,
En la que sepultaba cualquier deseo por tenerla.

Dentro de poco volveré a pensar en ella,
Me ahogaré en su halo perdiendo cada instante de lucidez
Y se marchara como la primera vez.De mis sueños, de mi piel, de mi voz.

sábado, mayo 28, 2005

Asesorada, entremedio recuerda,
Flores, años, días macabros,
Cuando resulta que los aros se pierden
Y se reconocen en los espejos
Vidrios rotos –lugares comunes
En los que cualquiera recitaba-.
Una lágrima cayendo del florero
Antes que se marchara al alba,
Maldita hada dorada de mentiras,
Maldita mujer que roba mis sueños,
Malditos sueños que despiertan agrios besos.

El frío que se derrumba entre sacos tímidos,
En los que no estás, en los que no te recuerdo
Por la inexistencia de buenos despertares, a tu lado,
No cree en mentiras, ni me vuelve duro, lo soy
Tanto que a mis pies se derrumban trapos añejos,
Los malos poemas que escribo,
Los sueños que entre sábanas se casan
Y saborean pestañas de extraños ojos
Que me miran como queriendo inocencia,
Pero no soportan su sordidez enajenada.

Un último café, un último cigarro. Una última copa
Sin brindis, sin cielo, sin voces que canten angelicalmente
Mal, como gorriones o gatos con frío sobre un tejado.
Un último beso en mis sueños y borracho me despido.








viernes, mayo 06, 2005



Blanca y verde reviste
Mi pasiva mirada,
De oscuros deseos se inunda.

Alegre y sonriente, triste y pálida,
Trenzando mis piernas a dos caminos,
A gafas rotas, a ojos heridos.
No quiero hadas, son reales
Las manos que la tocan.
Sus líneas hipnotizan mis sentidos.

Subgeto, me encuentro amarrado
A las imágenes idílicas
Del espacio que llena mi deseo.

(vierto mi cuerpo en el cuaderno
y devuelve un resto de mí)

Tal pulcra, tan suelta y directa,
Que comparte mis vicios y alegrías,
Que comparte mis vicios y penas,
Mis dudas, mis temores, ella, segura,
Seguramente dudosa.

Y yo que me pierdo entre las calles
Me pierdo de mis pensamientos profanos,
Con la luna como amiga,
Pobre compañera, que, pálida, la recuerda llena.

Rezo, de rodillas, por primera vez en años,
A una iglesia romana, con un relicario.

Me bautizo con la sangre de sus piernas,
Soy hereje como siempre: mala virgen la parió
Para hacer sufrir mi cuerpo hermano de la cruz.

miércoles, abril 06, 2005

Quemando Hadas

Sumiso de mis manos prospero,
Me encuentro atrapado.
La imagen se va, se pierde
Entre matorrales de malos ratos
Que sembró para pasar las noches,
Las largas de desdichas,
En las que encontraba a cualquiera
Medio borracho, medio ido del mundo
Y lo convertía en su presa, lo ilusionaba.

De mis recuerdos no visualizo nada,
¿Algo quedó, algo pasó?, no recuerdo más
que sus señas y su sonrisa apareciendo
desde la oscuridad de la borrachera
y que abrazados nos quedamos en el piso
conversando una última caja de vino...
se esfumó.

Anestesiado despierto entre las sabanas solo
Me miro de reojo en el espejo junto a la puerta,
El pequeño circulo aumenta mi reflejo y creo
Haber bebido más de la cuenta ayer, solamente
Espero despertar alguna vez con un hada.

Me derrumbo entre rumores de su llegada,
La ventana tirita de impaciencia, yo me sumo.
Las botellas bajan su volumen y me lleno,
Me entorpezco, balbuceo, vuelvo a verla llegar
Entre sabanas nadando y su cuerpo recortado de laureles
Se posa junto a mi vera a recordarme los momentos,
Idas y venidas de suspiros añejos,
Las veces que juntos encontramos en la ceniza visión,
En la pulcritud impoluta de su cuerpo al adentrarse
En los confines remotos de mi conciencia
Ebrio de besos, de abrazos, de vino por recordarle,
Lloro, resuelvo exterminar las hadas
¿Dejar de fumar, de tomar, de pensar?,
Les escupo el fuego de mis palabras,
Les quemo con la voz, les rompo las alas.
No volverán a volar a mi persiana,
No dejaré entrar, a ninguna... a ninguna.

Lleno de sobaco y sudor me despido
Sacando mi sombrero de la percha
Y quemando mis poemas, limpiando mi cabeza.

El último cigarro y pensar en no volver a empezar.

martes, abril 05, 2005

Hombre de Palabra (basado en una historia policial)

Y le prendió fuego no más, y más aún la curiosidad, un curioso transeúnte le consultó:
- Amigo, ¿que le pasó?
- Es mío, yo lo quemé, y qué.

Es así como Raúl prendió su auto justo cerca del vertedero, al costado del camino. Llegaron los bomberos, que sorprendidos, recibían la misma respuesta que recibió el transeúnte curioso.
- Oigan, yo lo quemé, y qué.
Llegaron los carabineros, quienes eran un poco más incrédulos que los bomberos. Se acercaron al ciudadano común, y le preguntaron amablemente:
-¿Que estai haciendo gueón?
- Es mi auto, yo lo quemé, y qué.

Ante está inusual respuesta, convidaron a Raúl a subir a la patrulla.
- Ya parece que estamos pasaos gueón, sube.
- Pero si la calle es pública
- Pero la vereda no.

Y quizá tenía razón, quizá tenía razón otro, lo cierto es que Raúl fue apresado por encontrarse en estado de ebriedad y por disturbios en la vía pública. Al otro día, su mujer, alertada por un llamado, llegó hasta la comisaría para llevarse a su esposo, quien quedó sobreseído por falta de méritos. Antes de irse, el sargento le preguntó a la mujer:
- Su marido quemó el auto, ¿usted sabe porqué lo hizo?
- Le compramos el auto a un vecino en 300 mil pesos, imagínese. A la primera semana salimos todos arriba de él y en la primera cuadra se quedó empana. Cada vez que se subía a él se quedaba empana. Siempre amenazaba con quemarlo, y ahí tiene, lo quemó. No estaba curado, debía tener un par de chelas en el cuerpo, eso no es estar bajo la influencia del alcohol.
- ¿Oiga y que hace su marido?
- Es chofer de micro


E aquí el meollo del asunto, claro. Un chofer de micro, arriba de una máquina amarilla recorriendo el cemento gris todo el día, teniendo que pasar día tras día por tacos irritantes, que tenga la posibilidad de salir a tomarse unas cervezas, y que el auto que compra para hacerlo suyo no parta, es como para quemarlo, asi lo prometió y así lo hizo. Gente de palabra, como la que hoy es escasa y cuesta encontrar. Ve pues, ahí tiene un ejemplo vivo.[ p!oJo]

miércoles, febrero 23, 2005

Dos meses.

No es cualquier persona…ella es ajena a este mundo.
Ella pinta con su sonrisa mi vida de mil colores, intenta revoluciones de cuerpo y alma que solo yo puedo ver.
Cree en cada persona como si se reflejara en ella, y defiende la vehemencia de su pensamiento con la fuerza de su voz.
Ella ilumina cualquier camino perdido, enamora cualquier noche de estrellas.
Ella mantiene viva la esperanza de ser un hombre mejor.
Ella encanta, armoniza y atrapa, como solo ella sabe hacer, y como yo, por suerte, hoy puedo ver.
Si ella no existiera, algo de mi tampoco se presentaría cada vez que saca de su bolso el sol.
Hasta la noche más perfecta sería negra y triste.
Hasta la felicidad más evidente no sería más que una desdeñada sonrisa.
Si alguien toma mis ojos enamorados, de seguro hoy sería solo alguien más que te ama, como muchos otros lo han intentado sin éxito, pues no logran encontrar la belleza más puro que hay en tu corazón, esa que solo mi alma enamorada me deja ver.
No se bien si ella es de aquí, ni como destelló en mis ojos su belleza natural, lo único evidente es que la amo como si reconociera el amor por primera vez.
Tiene el poder de sacar de mi lo mejor, y eso nadie más lo logrará, pues ella es única, no es de aquí, pero desde esa tarde calurosa de diciembre vive en mi, y para siempre.
p!ojo

sábado, febrero 19, 2005

Me he codeado...

Me he codeado con la vida
y he mirado de reojo a la muerte,
me he despertado sobrio
y me he emborrachado dormido,
he vestidos sueños ajenos
y me he olvidado con los míos.
No he sido casi nada y casi vivo.

Me derrumbo con palomas
y me entretengo con piedras,
me destierro de mis venas
para correr por senderos
llenos de flores muertas
y hacerlas florecer con mi llanto
y con mi risa de niño bueno,
para pisarlas y acabarlas por placer.

Me satisfacen los vicios de las uvas
y de las plantas a mis pies,
los recados no dejados
y las indirectas a los ojos,
me muero un poco si me miran
entre lentes para descubrir
lo que realmente soy.
¿Soy?, un perro arrabalero, un cantor
que duerme con lagunas en la mente
para olvidar lo que soy,
pero siempre despierto.

Como buque voy rompiendo olas
y embarcando en la arena espero
que llegue un valiente viento
que me arrastre a las montañas
en soledad, ¿soy?, un ermitaño
de placeres funestos del sino
que me tocó los péndulos y el vaivén
de mi ánimo carroñero en el vuelo
a una princesa de esquina o cabaret,
mas no consigo llenar mi pecho.

La guadaña me persigue y le sonrío,
las túnicas no son lo mío, lo siento,
no puedo entrar en templos,
¡ni para mi muerte, señor!,
prefiero caer en la tierra y sin sepulcro
o en una zanja de algún campo
y devolver a la tierra lo que me dió,
perfumado con los pedos de los gusanos
que me consuman y me voten en su tierra.

Sin credo, sin vida, sin compromiso otro
que el mío, el mismo por el que escribo,
el mío, el yo que se retuerce y nada más,
el que cae y se levanta, o anda a rastras,
sin filiaciones ni afiliaciones, sin pulcritud ni manchas,
yo, solo yo, el que camina, canta y salta
de un problema a otro.
Qué puedo decir, me gusta andar al filo de la navaja.

martes, febrero 15, 2005

Comprende al incomprendido

Remake del ensayo de Juan Andres lagos "a 30 años del golpe". Introducción al programa popular de la UP.

Del punto de vista de las correlaciones de fuerza, de la situación internacional, de las expectativas y apoyos que generó el gobierno UP, en Chile, América, Europa y todo el mundo, no hay ninguna razón determinante para concluir, ahora incluso, que el programa revolucionario de la izquierda era inviable. Nada más lejos de aquello.
Si sólo se compara ese momento histórico, con el actual, se podrá ver que el realismo político, la historia, tienden a confirmar que ese proyecto revolucionario era posible, con todo lo que ello implicaba.
Un proceso de acumulación de fuerzas que había logrado grandes e importantes reformas al estado, que había aglutinado a las clases y capas sociales más dinámicas y participativas de la sociedad chilena; que tenía a su haber una buena parte de la hegemonía en los movimientos sociales y populares; que incluso tenía notables influencias al interior de las Fuerzas Armadas, Carabineros e investigaciones, no puede ser visto desde la óptica del fatalismo cobarde, que hoy busca justificar las opciones del presente.
Pero tampoco es justo hace alinearse a ojos cerrados en el triunfalismo, pues sin asumir errores que fueron cometidos y que son relevantes en la derrota, no se puede reencausar la lucha de este tiempo.
¿Era plausible tener presente la ofensiva imperialista, en medio de la lucha que se estaba dando a conocer entre el campo capitalista y el socialista, para derribar al gobierno popular chileno? El precedente de la Revolución Cubana era un dato histórico no menor.
Estados Unidos había fracasado con su intento de reformas de Alianza Para el Progreso, en el continente, y el proyecto DC se había trizado definitivamente.
En el cono sur, se comenzaba a desestabilizar el modelo de dominación, surgían movimientos políticos y sociales de claro sentido emancipador. Chile no era una isla, muy por el contrario, en Perú, Bolivia, Argentina, Uruguay, había fuertes tensiones y procesos políticos democráticos y con un acentuado sentido de liberación.
Es preciso asumir que el gobierno de la UP, en primer lugar, es la expresión máxima de un momento histórico en donde se crea una situación revolucionaria. Este enfoque cambia radicalmente la mirada de un proyecto en donde tan importante como las realizaciones sociales, políticas, culturales y económicas, era asumir con la misma magnitud el tema del poder político.
El estado chileno, especialmente su institucionalidad política, era el primer gran obstáculo para las realizaciones planteadas: el parlamento bicameral, el poder judicial y el propio poder ejecutivo, las Fuerzas Armadas como instituciones, con su doctrina estrechamente ligada al imperialismo, debían ser cambiadas o modificadas sustancialmente. No por casualidad Allende y un equipo de sus colaboradores más cercanos, habían llegado a diseñar una nueva Constitución, que incluía un nuevo parlamento. Esto requería un diseño táctico que hacía altamente probable el funcionamiento de esta idea.
El programa de la UP y el gobierno, eran revolucionarios, no reformistas. Pero ello obligaba a un camino revolucionario, a una vía política, y lo clave para abrir los espacios a la construcción participativa del pueblo y, en ese proceso, ir superando la institucionalidad política y estatal vigente.
Había que haberse planteado, desde el comienzo, este proceso de construcción participativa, porque no es verdad que el pueblo era totalmente sujeto de los cambios. La revolución requería un salto de calidad total y completo, no gradual.
p!oJo

viernes, febrero 04, 2005

Otra hada

Resulta imposible poder mirar tus ojos
sin llenarme de palomas negras
que alzan vuelo a tu vera.

Tus albas manos, demaciado blancas,
imponen un terror a mis pies,
temo que si te toco te corrompo
y rompo tu virginidad.
¿Podré cargar con la pena?,
no lo merezco,
solo soy un perro que canta a la luna
y que en su aullido despierta a una dama
que me mira desde el balcón
sintiendo compasión de mi persona.
Y tú una virgen de la luna, tal vez
la última virgen que me rodea,
no merezco mirar.

Sin embargo, intento hacerlo de reojo
para que no se escape algún buitre
y le dañe la piel. Me rio de mi paranoia
no tengo como hacerle daño,
pero aun así tiemblo hablarle.

Explota el ira y te miento,
no es para ti lo que escribo, es para otra,
que no conoces y es blanca y pura como tú,
es otra a la que veo en la luna borracho
y lloro por usted, es otra hada,
tan blanca, tan pura, tan distante como usted,
es otra, es otra, es...

Me calmo evitando llorar,
pero me abrazas y en tu regazo de leche lloro,
por primera vez a tu lado.

jueves, febrero 03, 2005

Se aleja el hada

Tal vez, ahora, irá volando,
hacia la primavera, mi hada.
Con su bella naríz oliendo flores
que rosen sus tiernas alas.

Con ella se irán las golondrinas
que pueblan mis cristales
y mi balcón quedará vacío
de esperanzas atesoradas
por tiempos, que voy prediendo
en mi memoria, paso a paso,
como un rompecabezas desaliñado.

Cuando ella pise la tierra y se embarque
en un viaje por luces estivales,
yo estaré pensando en ella
deambulando entre bares,
buscando una musa que cierre mis ojos
y haga olvidar que la recuerdo con la luna,
pero no está.

Caminará por las olas
cantándole al mar,
con su voz de hechicera escondida,
miles de otros amores
que le tocaron las manos
y que admiraron sus píes.
Habrá mil diamantes que intenten
seducir pelo al viento
mientras sonría por los los cumplidos
y quizá no oirá los míos.

Cuando duerma en la noche
al calor de la luna, mirará
en sus sueños estrellas,
sonrisas, ojos y velas,
cantará una canción repetida
y despertará entre mares.

Yo seguiré andando
mirando a la luna, buscando
su cara y sus alas,
disfrazando otros rostros
con el de ella,
pero seguiré sintiendome vacío
por no mirar sus ojos.
Cantando la luna no me vuelve a hablar.

domingo, enero 30, 2005

Imagen

Sola entró a la habitación, rodeada de laureles,
en su cuello las guirnaldas florecían y se perdían
entre sus pechos de seda y de arena
que caían para contar al tiempo recuerdos tuertos
de una sola luz tenue.

Een sus manos la bebida saltaba buscando una boca
que debiera hidratar una cabeza que llamaba, que pedía,
a gritos los suspiros, no quedaban manos que saciar
no miraba ojos que desgarrar con palabras impuestas
desde los oidos que nos sangran voces añoradas.
No tenia nada que perder, pero poco que ganar.

Se acercó tambaleante hasta la cama, yo no estaba.
Yo la miraba desde el piso negro de mis entrañas
y escupia los besos que no le quería dar en la boca,
pero si en el vaso, cada vez más vacío de ilusión.
Olvidar sus piernas fue un sacrificio mayor, del porte
de mis legañas antes de lavar la falsa y posarme la real.

Me golpeó con las suelas del recuerdo salido a andar
por las calles de la soledad podrida, añejo recuerdo,
saliendo del agujero en que me encontraba me elevé a sus brazos,
siendo el único regazo los abrazos que me daba la amante,
la dueña de otro que podía tocar cuando ella quería,
cuando me visitaba en las noches vestida de novia, y se reía
por que sus manos atentaban mi memoria, fulminándola,
dejando su marca en mi recuerdo y mi espalda cansada.

Se fue dejando, nuevamente, en mi cuerpo el dolor del cansancio
que noche tras noche producía llegando por la ventana y vistiendo mi cama
de dibujos a cuerpos juntos y tinta de humanos en gozo, entiendes,
me decia cuando se iba con el pelo oteando al viento.
Su culo bailaba alejando el dolor, distanciandolo, apagandolo.
Lloré cuando se fue a la vera de su amo, de su sostén.

Ilusión, el hada

La noche llegó para aconsejarme sobre mi vida, sobre como miro las cosas y a la luna. Sobre como camino por las calles siempre borracho y uno poco loco por la lectura, recitando algún poema aprendido de memoria. No podía seguir el curso que estaba tomando, las manos no podían continuar tocando los acordes de mi desafinada vida. No podía beber alcohol como si se tratara de agua ni fumar como si fuese aire, si bien es lo que bebo y respiro. Llegando a una esquina me encuentro con una mensajera de la luna, pálida, deslumbrante, acaparadora de luz y de recuerdos de otros, me para y pregunta por el fuego. Cuál, respondo. El de tus ojos que se esfumó. Me hace recapacitar, tal vez fue un cumplido porque siempre lo quise así, me mira a los ojos y me dice: te falto, ansías mi piel, deseas mi cuerpo y mis ojos, siempre me quisiste, siempre me adoraste, pero nunca lo dijiste. Me conoces, me mirabas de lejos, viendo como otros se acercaban y tomaban mi mano, como me besaban y se acercaban queriendo más. Veías como los alejaba antes de cumplir con su cometido, sabes que a la luna no la pueden poseer los hombres. Mientras me hablaba sentía como temblaban mis manos, las oculté entre la ropa para que no notara mi temor. Dónde quedó la seguridad con que remarcaba mi indiviualidad, se habrá alejado de mí por temor. De alguna manera busqué en sus palabras un rastro de cotidianeidad, un lugar que nos juntara, en mi mente recorrian recuerdos de tiempos pasados, de tiempos perdidos en espera de algún acto, de alguna mirada antigua que refrescara mis recuerdos y me llevara a encontrarme con ella en el pasado, pero no la recordaba. No la recordaba más que a cualquier mujer que haya conocido en una noche de alcohol, sin embargo algo había en ella que me revolvía el interior. Sentía que era mucho más lo que nos unía. Yo la conocía de antes, lo sentía, pero no la recordaba. Pozó sus blancas manos en las mías y susurrando dijo: recuerda, dentro de tí, buscame entre las cervezas, entre los celos que tenías, que observaba cuando me llenabas de poesías, mientras deambulabas por callejas escondidas de la comuna, esas donde no pasa nadíe y podías beber tranquilo, pero yo te miraba desde el cielo de mi boca, simpre presente, siempre mirando como andabas, siempre susurrando las palabras que querias olvidar. Le grité que no sabía nada, que no conocía mi corazón, que se oxidara como como lo hicieron todas, no la quería recordar. Intenté alejarme corriendo de su vera pero detubo con sus blancas manos, no te alejes, no me temas, no te voy a hacer más daño que el que tenga que ocurrir, que el que merezca el corazón por querer a un hada alada, que te mira ahora, que te quiere recompensar, que te quiere, aunque no creas. En el momento que me dijo hada creí morir. Una mezcla entre angustia y felicidad colmó mi cuerpo, por primera vez en la noche sonreí. La recordé. La conocí una noche de primavera y por su atuendo la nombre pequeñahada. Era menudita y en ese tiempo vestía de rosa como las niñas, sus ojos mostraban una luminosidad ingenua que me cautivó al primer momento mi joven corazón. Se desenvolvió en mí un sentimiento extraño, no era amor, no sé que es eso, pero de alguna manera sentía "algo". Comenzaron a llenar mi mente momentos lejanos del primer encuentro. Otras manos tocando, labios que sentían los suyos, lágrimas que salían de mis ojos y muchos consuelos de su mano y negativas mías, no es por tí, vi perros tras las rejas de su casa y a su padre diciendo que no fuera más, que es mal círculo. Vi orquestas y bailes entre brazos desmerecidos, vi besos. Me desplacé por estás imágenes y se repetían rápidamente. me acerque a sus lábios y al instante de tocarlos escucho vuelve. Me desperté en un sofá tendido y con mi cuerpo vomitado. El consejo, no lo escuché.

viernes, enero 28, 2005

Pérdida sensorial

Días como los que se dieron cita hoy deberían ser más comunes y añejos. No deberíamos sorprendernos tanto con la noticia que un militar se va preso por crímenes a la humanidad. Porque nos sorprende que un milico te apunte con una pistola con tal de no cumplir la ley, tiene eso algo de extraño?? yo creo que no.
Tampoco es extraño que los militares condenados se rían de la gente al ingresar a tribunales...son militares, no entienden mucho más, no sienten mucho más. O si hubieran tenido sentimientos estarían hoy en un banquillo acusados de asesinato?? yo creo que no.
Menos anormal me parecen las declaraciones de sus compañeritos de armas acerca de que toda una izquierda “resentida” tiene la culpa de que este país no mire hacia el futuro. Más aún, hay jóvenes que validan esta versión, y que hoy son la “ultraderecha” de este país, con un discurso inconsecuentemente horrible, pues avalan la justicia, quieren mirar al futuro, la izquierda tiene la culpa y los militares tienen que pagar. Te parece extraño cohabitar con gente así?? A mí no. Antes si, ahora no.
Para coronar un día que es extraño, pero no debería serlo, son las declaraciones del presidente socialista, precandidatos concertas, y el candidato de la derecha ultrona: son iguales, idénticos, semejantes… todo sinónimo queda chico para ver que nada ni nadie los hará jugarse a la causa del pueblo.Esa gueá (porque es una gueá) si que no me extraña, porque al final los dos bloques están jugando con la misma moralina, y el que pierde es el padre que no tiene a su hijo, el hijo que no tiene padre, el hermano que se quedo sin familiar. Te parece extraño que ahora venga una ley de punto final??..Perdí hace rato la capacidad de asombro…

DANIELA.

Hoy solo quiero extrañarte
quiero recordar todos los momentos coexistidos
buenos y malos, fueron contigo.
Solo quería dejar constancia que eres la mujer
que siempre busqué y que hoy encontré
que perseguí y deje ir
que hoy tengo y no quiero perder.
Jamás dejaré que nada ni nadie te haga daño
no quiero que nada ni nadie saque la sonrisa
porque de ella hoy me acuerdo
porque de ella hoy me enamoré.
Ojalá no te olvides de mí,
yo aunque quiera no puedo
ya nadie me cura el amor
con el cual hoy me mantengo.
Recuerda que eres mi sol que no deja de brillar
Aunque la nube negra no te deje aparecer...
no importa, tengo los recuerdos que hemos vivido
Y expectante por los que vendrán,
que serán miles e infinitos,
más buenos que malos,
y que me ayudarán a recordarte
como esta tarde triste
en la que no estás.
Te amO…

miércoles, enero 26, 2005

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando solo la verdad de su amor,
la verdad en sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama antes los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

la libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y mi espíritu flotan en su cuerpo y su espíritu
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad porque muero.

tú justificas mi existencia
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero porque no he vivido.


Luis Cernuda, en La realidad y el deseo


Se ve pasar de mi ventana gris una carabana de autos sin señal de luces encendidas, por canciones fúnebres tienen a las bocinas de desesperación, luchando por alejarse del cementerio que es santiago centro. En sus cerebros deambulan problemas contingentes, que pueden ser un trabajo mal hecho, una riña... que puede ser que no les alcanzó el dinero para sacar a la niña que tanto les gustó del cabaret y deben volver, obligados, a la rutina de su vida. Deben volver a los problemas continuos de un mal matrimonio, de la vida de sus hijos, de las preocupaciones del la casa, las cuentas, los vecino, que el auto, todo lo que obliga a consumir la sociedad en la que estamos sumergidos. estos sujetos tiene por costumbre tirarse a las secretarias, a las niñas de los cafés de las esquina o a cualquier mujer que les sirva para enajernar ssu triste y cotidiana vida. a mi me toca ver a muchos de ellos llegar (no digo que todos sean así). estos hombres frustados buscan la juventud y la esperanza en un polvo sin amor.
Pasan en caravana los muertos que creen que están vivos dentro de autos y micros, estos vehículos contaminan el cielo gris con más monóxido de carbono. Yo en mi escritorio fumo un cigarro, tranquilo, mirando como pasan.
Pasan mirando dentro de sus vidas, lloran por dentro, se entretienen pensando que es su decición la vida que han tomado, que tienen individualidad, sufren por hacer actos egoístas sin saber que está todo epnsado para que sean miseráblemente felices, miseráblemente igual al que está junto a él.
Pasan queriendo creer que todo está bien, pero saben que no.

martes, enero 25, 2005

$ácale partido a tu dinero (y ojalá a tu voto)

Definición clara y simple: La economía social de mercado es un orden social, económico y político integrado, centrado en el hombre, en el que, a diferencia del neoliberalismo, la política económica y la política social son simultáneas. Es una auténtica tercera vía porque, a diferencia de las economías socialistas y a las formas de economía de tendencia liberal, la economía social de mercado se fundamenta en los valores éticos trascendentes y universales proclamados por la doctrina social. El respeto a los principios éticos de dignidad de la persona humana, solidaridad, subsidiariedad y bien común, constituyen el fundamento de la economía social de mercado, para lograr una auténtica economía al servicio del hombre.
Con esta propuesta la concerta gana elecciones y la derecha fascistoide intenta hacerlo. Lo temible de esto es que hoy, ambas fuerzas son prácticamente lo mismo. Solo un par de nombres compuestos los separan. Lo temible de esto es que la gente le sigue creyendo a uno y a otro sin considerar una tercera o cuarta propuesta (para no excluir a todo aquel que no es jotoso, como un miembro de esta página) que propugna el cambio real de las directrices en todo lo que tiene que ver con la realidad social, política y económica del país.
La economía que hoy disfrutamos es la más asquerosa de ellas: el Neoliberalismo. Muchos deben leer por ahí que la lucha es “contra el neoliberalismo” pero no saben o no entienden bien que es. El neoliberalismo tiene como principio fundamental la competencia, la cual pone a funcionar hasta el tope las energías en los individuos que conforman el todo social (clase obrera), y así la extrema movilidad que se genera, tras una etapa dolorosa de pequeños “ajustillos” (despidos, camuflaje de horas de trabajo, salarios denigrantes), intenta provocar una sociedad de bienestar. Para que este postulado se realice, el estado no puede sobreproteger al pueblo, vale decir, el populismo o la planificación central mantienen al pueblo en perpetua minoridad; al atrofiarle la iniciativa y la responsabilidad lo mantienen no sólo improductivo para la comunidad sino débil y carente de valor.
Esta realidad de una concerta que desmoraliza a raudales, y que da pie para que hoy, más fuerte que en todo el período, la tercera fuerza esté presente y dispuesta a trabajar desde la base por una metamorfosis de los elementos estatales. Pronto seguimos hablando, por mientras disfrútate uno de los escritos del cuentero nihilista y sórdido de esta página

lunes, enero 24, 2005

Despertando de una borrachera

Despertando de noche con el sudor de mi cuerpo, desgarrado
por ríos de vomito en mis encías,
tras una jornada trasegando lo que venga
y fumando algunas colas encontradas en un pantalón.
Miro el techo y alejo los pormenores de ayer,
jornada que me pintó de cielorraso y de neblina,
cuando desesperado busqué entre una ropa un poco de calor,
pero mi cuerpo no encontraba respuestas a mis mandatos
de poder tocar como quería, cuando quería, sin el desfase del tiempo.

El espacio fue el que encontré en la madrugada, solo, buscando un recurso,
un desierto de imágenes vengadas,
de la avaricia para consumir la noche contigo,
sin pensar que era lo que deseabas, sin preguntar.

Vuelvo a repasar el destino que sufro cuando me emborracho
y llegan a molestarme los demonios cotidianos
que trato de evitar en cada momento de realidad,
metiéndome en el cuerpo lo que pueda soportar
el corazón de buitre.

Siento pena de mí y de los que me rodean
por soportar las desdichas que nos da el mundo,
pero no pretendo mejorar mi apatía
con un nuevo evangelio
que interpreto como me venga.
(El tino de pormenores a mis musas
por un calor que requiebre mi voz un instante,
pero al que no puedo acceder por ir en pedo a diario.
Me lo repetí más de una vez: mejor hablar a pasar vergüenza).

Prendo un incienso en el baño junto al lavabo
y me tiendo en la tina para un baño de fría espuma,
me acerco un par de cervezas y vuelven
a recibir mis pedradas los ángeles guardianes,
a los que no tolero por entrometidos.

Mi conciencia se llena de helada
mientras mis brazos soportan el peso de mi alma.
El mundo se pudre alrededor y yo me pudro solo,
independiente de las otras desgracias
y me afecta pensar en mí, solo en mí.

Alguien dijo anoche que en mí confiaba,
pero no recuerdo su rostro ni sus ojos,
ni su intención ni sus palabras justas,
y un momento me sentí acompañado.
No recuerdo si fue tan solo mi reflejo
o los brazos de quien me acurrucó por la mañana.

Vomito sobre mí estas palabras,
luego esputo ideas sobre lo que queda,
lloro un poco al ocultarse el sol de mis paredes.
Todo da vueltas alrededor de mi ventana.
El mundo fuera del cuarto del baño
y dentro de mi cabeza llora la falta de memoria
de cuarenta y ocho horas de inexistencia.

domingo, enero 23, 2005

Dama Blanca (ella sabe quien es)

de blanca muerte viene vestida,
paqueña y pulcra,
con su vestido tomado delicado
y la expresión de suavidad vertida.

ingenua y leve viene atrapada
en pesares pensados a la acera
entregada al ocaso del viento
que revuelve su negra cabellerase
se desliza encaramada en las miradas
de los paseantes nocturnos que la miran
y que gozan entrelazarla mientras piensan:
a mí daría esta muerte la vida
y yo atado a sus trenzas soltaría
el último canto de moribundo cisne.

ella sabe lo frágil vagabunda
que viste de seda a las arañas
para compartir la muerte que rodea
al macho valiente que se acerca,
y se ríe, ella se rie de la mágia babeante,
de los hombres pensantes que caen
a los pies prendidos en la espera
de un beso errado que de al viento
y que caiga, frágil, soñolento, al halo que pesa
a las lágrimas rendidas y a los ojos prisioneros.

me entristesco cuando en luto camino
y la veo venir dispuesta a cantar
a otros oidos temas que quiero,
a escuchar mi última repuesta
mi última lágrima
mi último oído y mi pena
redonda de luna vestida al verla pasar,
para ahoragme en sus besos en silencio resuelvo
no acercarme a tocarla con mi melancolía,
sino respirar profundo
creer que me tengo confianza
y seducirla dos minutos,
lo suficiente para dejar de respirar,
pero volviendo a despertar.

Te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.

Estuve en una maratónica y desvelada noche intentando escribir algo lo suficientemente estimulante para que, cuando llegue a tus manos este documento simplón, no lo vieras y dijeras “Otro más” y así lo botaras cual publimetro. Te juro que quise innovar…pero a fin de cuentas, mi inherente manera de escribir ha hecho que este documento sea prácticamente igual en forma (y solo en forma) a un pasquín que te pueda entregar el más recalcitrante y fanático promotor de la más milagrosa de las religiones.
En fin, te doy la bienvenida al mundo universitario, aquí tendrás cursos y temáticas de tu interés, amigos y amigas de tu interés que provocarán que camines como cualquier Freddy Turbina por los anchos y largos pasillos de tu facultad alardeando que eres un universitario de tomo y lomo (¡todos llegamos así porsiaca!).
Una universidad muy prestigiosa, y también ladrona, hace un par de años tenía como frase de campaña la expresión: “el comienzo de tus mejores años”, créeme que esto es verdad (lo de ladrona y la veracidad de la frase).
Pero, sabes una cosa, que el paso por la vida universitaria sea una cosa inolvidable depende solo de ti y de las ganas que tengas de autorrealizarte, formarte y moldearte, no tanto como un titulado de, sino como persona íntegra que el día de mañana va a pasar por afuera de tu respectiva universidad con la emoción y nostalgia de haber vivido un montón de experiencias irrepetibles.
Para que la frase cliché tenga sentido, es fundamental y piedra angular que pongas en práctica tu capacidad de aprender, de innovar, de trabajar, de estudiar, de ser una persona mejor…no un estudiante mejor, sino que un individuo que no deja de preguntarse como mi vida, como mi entorno, como mi comunidad podría estar mucho mejor…a esto hoy te invito.
Hoy no vengo a influir en ti haciéndote un llamado desesperado a la militancia partidista fanática, he venido a influir en ti explicándote que hoy más que nunca tú eres actor principal, tú tienes todas las llaves de nuevos caminos, tú puedes ser revolucionario y cambiar lo estructurado, tú eres la revolución y tienes o tendrás las armas para aquello.
En este nuevo año, en esta nueva vida, eres quien lleva el testimonio para reformar un sistema obsoleto, para crear nuevos proyectos, para levantar e impregnar una nueva actitud que cambie lo prescrito….creer solo está en ti. Ojalá que te sientas más que nunca como un verdadero agente de cambio que lleva la bandera de la re y evolución tomada más firme que nunca. Si es así, mis horas de desvelo por terminar este documento serán retribuidas y multiplicadas por mil. Ojalá que hayas consumido este pasquín con un poquito de atención, y que sientas ahora que tienes algo que decir, que puedes responderme y responderle a tu familia, a tu novia, a tus amigos, a tu gente. Un viejo soñador, que hoy es inspirador de muchos (me incluyo) de los que hoy trabajamos por generar un nuevo esplendor, dijo en un discurso a cientos de nuevos e ilusionados estudiantes como tú la siguiente frase: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Te invito a soñar y hacer realidad una nueva historia, solo las estrellas bastarán.