domingo, enero 30, 2005

Imagen

Sola entró a la habitación, rodeada de laureles,
en su cuello las guirnaldas florecían y se perdían
entre sus pechos de seda y de arena
que caían para contar al tiempo recuerdos tuertos
de una sola luz tenue.

Een sus manos la bebida saltaba buscando una boca
que debiera hidratar una cabeza que llamaba, que pedía,
a gritos los suspiros, no quedaban manos que saciar
no miraba ojos que desgarrar con palabras impuestas
desde los oidos que nos sangran voces añoradas.
No tenia nada que perder, pero poco que ganar.

Se acercó tambaleante hasta la cama, yo no estaba.
Yo la miraba desde el piso negro de mis entrañas
y escupia los besos que no le quería dar en la boca,
pero si en el vaso, cada vez más vacío de ilusión.
Olvidar sus piernas fue un sacrificio mayor, del porte
de mis legañas antes de lavar la falsa y posarme la real.

Me golpeó con las suelas del recuerdo salido a andar
por las calles de la soledad podrida, añejo recuerdo,
saliendo del agujero en que me encontraba me elevé a sus brazos,
siendo el único regazo los abrazos que me daba la amante,
la dueña de otro que podía tocar cuando ella quería,
cuando me visitaba en las noches vestida de novia, y se reía
por que sus manos atentaban mi memoria, fulminándola,
dejando su marca en mi recuerdo y mi espalda cansada.

Se fue dejando, nuevamente, en mi cuerpo el dolor del cansancio
que noche tras noche producía llegando por la ventana y vistiendo mi cama
de dibujos a cuerpos juntos y tinta de humanos en gozo, entiendes,
me decia cuando se iba con el pelo oteando al viento.
Su culo bailaba alejando el dolor, distanciandolo, apagandolo.
Lloré cuando se fue a la vera de su amo, de su sostén.

Ilusión, el hada

La noche llegó para aconsejarme sobre mi vida, sobre como miro las cosas y a la luna. Sobre como camino por las calles siempre borracho y uno poco loco por la lectura, recitando algún poema aprendido de memoria. No podía seguir el curso que estaba tomando, las manos no podían continuar tocando los acordes de mi desafinada vida. No podía beber alcohol como si se tratara de agua ni fumar como si fuese aire, si bien es lo que bebo y respiro. Llegando a una esquina me encuentro con una mensajera de la luna, pálida, deslumbrante, acaparadora de luz y de recuerdos de otros, me para y pregunta por el fuego. Cuál, respondo. El de tus ojos que se esfumó. Me hace recapacitar, tal vez fue un cumplido porque siempre lo quise así, me mira a los ojos y me dice: te falto, ansías mi piel, deseas mi cuerpo y mis ojos, siempre me quisiste, siempre me adoraste, pero nunca lo dijiste. Me conoces, me mirabas de lejos, viendo como otros se acercaban y tomaban mi mano, como me besaban y se acercaban queriendo más. Veías como los alejaba antes de cumplir con su cometido, sabes que a la luna no la pueden poseer los hombres. Mientras me hablaba sentía como temblaban mis manos, las oculté entre la ropa para que no notara mi temor. Dónde quedó la seguridad con que remarcaba mi indiviualidad, se habrá alejado de mí por temor. De alguna manera busqué en sus palabras un rastro de cotidianeidad, un lugar que nos juntara, en mi mente recorrian recuerdos de tiempos pasados, de tiempos perdidos en espera de algún acto, de alguna mirada antigua que refrescara mis recuerdos y me llevara a encontrarme con ella en el pasado, pero no la recordaba. No la recordaba más que a cualquier mujer que haya conocido en una noche de alcohol, sin embargo algo había en ella que me revolvía el interior. Sentía que era mucho más lo que nos unía. Yo la conocía de antes, lo sentía, pero no la recordaba. Pozó sus blancas manos en las mías y susurrando dijo: recuerda, dentro de tí, buscame entre las cervezas, entre los celos que tenías, que observaba cuando me llenabas de poesías, mientras deambulabas por callejas escondidas de la comuna, esas donde no pasa nadíe y podías beber tranquilo, pero yo te miraba desde el cielo de mi boca, simpre presente, siempre mirando como andabas, siempre susurrando las palabras que querias olvidar. Le grité que no sabía nada, que no conocía mi corazón, que se oxidara como como lo hicieron todas, no la quería recordar. Intenté alejarme corriendo de su vera pero detubo con sus blancas manos, no te alejes, no me temas, no te voy a hacer más daño que el que tenga que ocurrir, que el que merezca el corazón por querer a un hada alada, que te mira ahora, que te quiere recompensar, que te quiere, aunque no creas. En el momento que me dijo hada creí morir. Una mezcla entre angustia y felicidad colmó mi cuerpo, por primera vez en la noche sonreí. La recordé. La conocí una noche de primavera y por su atuendo la nombre pequeñahada. Era menudita y en ese tiempo vestía de rosa como las niñas, sus ojos mostraban una luminosidad ingenua que me cautivó al primer momento mi joven corazón. Se desenvolvió en mí un sentimiento extraño, no era amor, no sé que es eso, pero de alguna manera sentía "algo". Comenzaron a llenar mi mente momentos lejanos del primer encuentro. Otras manos tocando, labios que sentían los suyos, lágrimas que salían de mis ojos y muchos consuelos de su mano y negativas mías, no es por tí, vi perros tras las rejas de su casa y a su padre diciendo que no fuera más, que es mal círculo. Vi orquestas y bailes entre brazos desmerecidos, vi besos. Me desplacé por estás imágenes y se repetían rápidamente. me acerque a sus lábios y al instante de tocarlos escucho vuelve. Me desperté en un sofá tendido y con mi cuerpo vomitado. El consejo, no lo escuché.

viernes, enero 28, 2005

Pérdida sensorial

Días como los que se dieron cita hoy deberían ser más comunes y añejos. No deberíamos sorprendernos tanto con la noticia que un militar se va preso por crímenes a la humanidad. Porque nos sorprende que un milico te apunte con una pistola con tal de no cumplir la ley, tiene eso algo de extraño?? yo creo que no.
Tampoco es extraño que los militares condenados se rían de la gente al ingresar a tribunales...son militares, no entienden mucho más, no sienten mucho más. O si hubieran tenido sentimientos estarían hoy en un banquillo acusados de asesinato?? yo creo que no.
Menos anormal me parecen las declaraciones de sus compañeritos de armas acerca de que toda una izquierda “resentida” tiene la culpa de que este país no mire hacia el futuro. Más aún, hay jóvenes que validan esta versión, y que hoy son la “ultraderecha” de este país, con un discurso inconsecuentemente horrible, pues avalan la justicia, quieren mirar al futuro, la izquierda tiene la culpa y los militares tienen que pagar. Te parece extraño cohabitar con gente así?? A mí no. Antes si, ahora no.
Para coronar un día que es extraño, pero no debería serlo, son las declaraciones del presidente socialista, precandidatos concertas, y el candidato de la derecha ultrona: son iguales, idénticos, semejantes… todo sinónimo queda chico para ver que nada ni nadie los hará jugarse a la causa del pueblo.Esa gueá (porque es una gueá) si que no me extraña, porque al final los dos bloques están jugando con la misma moralina, y el que pierde es el padre que no tiene a su hijo, el hijo que no tiene padre, el hermano que se quedo sin familiar. Te parece extraño que ahora venga una ley de punto final??..Perdí hace rato la capacidad de asombro…

DANIELA.

Hoy solo quiero extrañarte
quiero recordar todos los momentos coexistidos
buenos y malos, fueron contigo.
Solo quería dejar constancia que eres la mujer
que siempre busqué y que hoy encontré
que perseguí y deje ir
que hoy tengo y no quiero perder.
Jamás dejaré que nada ni nadie te haga daño
no quiero que nada ni nadie saque la sonrisa
porque de ella hoy me acuerdo
porque de ella hoy me enamoré.
Ojalá no te olvides de mí,
yo aunque quiera no puedo
ya nadie me cura el amor
con el cual hoy me mantengo.
Recuerda que eres mi sol que no deja de brillar
Aunque la nube negra no te deje aparecer...
no importa, tengo los recuerdos que hemos vivido
Y expectante por los que vendrán,
que serán miles e infinitos,
más buenos que malos,
y que me ayudarán a recordarte
como esta tarde triste
en la que no estás.
Te amO…

miércoles, enero 26, 2005

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando solo la verdad de su amor,
la verdad en sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama antes los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

la libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y mi espíritu flotan en su cuerpo y su espíritu
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad porque muero.

tú justificas mi existencia
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero porque no he vivido.


Luis Cernuda, en La realidad y el deseo


Se ve pasar de mi ventana gris una carabana de autos sin señal de luces encendidas, por canciones fúnebres tienen a las bocinas de desesperación, luchando por alejarse del cementerio que es santiago centro. En sus cerebros deambulan problemas contingentes, que pueden ser un trabajo mal hecho, una riña... que puede ser que no les alcanzó el dinero para sacar a la niña que tanto les gustó del cabaret y deben volver, obligados, a la rutina de su vida. Deben volver a los problemas continuos de un mal matrimonio, de la vida de sus hijos, de las preocupaciones del la casa, las cuentas, los vecino, que el auto, todo lo que obliga a consumir la sociedad en la que estamos sumergidos. estos sujetos tiene por costumbre tirarse a las secretarias, a las niñas de los cafés de las esquina o a cualquier mujer que les sirva para enajernar ssu triste y cotidiana vida. a mi me toca ver a muchos de ellos llegar (no digo que todos sean así). estos hombres frustados buscan la juventud y la esperanza en un polvo sin amor.
Pasan en caravana los muertos que creen que están vivos dentro de autos y micros, estos vehículos contaminan el cielo gris con más monóxido de carbono. Yo en mi escritorio fumo un cigarro, tranquilo, mirando como pasan.
Pasan mirando dentro de sus vidas, lloran por dentro, se entretienen pensando que es su decición la vida que han tomado, que tienen individualidad, sufren por hacer actos egoístas sin saber que está todo epnsado para que sean miseráblemente felices, miseráblemente igual al que está junto a él.
Pasan queriendo creer que todo está bien, pero saben que no.

martes, enero 25, 2005

$ácale partido a tu dinero (y ojalá a tu voto)

Definición clara y simple: La economía social de mercado es un orden social, económico y político integrado, centrado en el hombre, en el que, a diferencia del neoliberalismo, la política económica y la política social son simultáneas. Es una auténtica tercera vía porque, a diferencia de las economías socialistas y a las formas de economía de tendencia liberal, la economía social de mercado se fundamenta en los valores éticos trascendentes y universales proclamados por la doctrina social. El respeto a los principios éticos de dignidad de la persona humana, solidaridad, subsidiariedad y bien común, constituyen el fundamento de la economía social de mercado, para lograr una auténtica economía al servicio del hombre.
Con esta propuesta la concerta gana elecciones y la derecha fascistoide intenta hacerlo. Lo temible de esto es que hoy, ambas fuerzas son prácticamente lo mismo. Solo un par de nombres compuestos los separan. Lo temible de esto es que la gente le sigue creyendo a uno y a otro sin considerar una tercera o cuarta propuesta (para no excluir a todo aquel que no es jotoso, como un miembro de esta página) que propugna el cambio real de las directrices en todo lo que tiene que ver con la realidad social, política y económica del país.
La economía que hoy disfrutamos es la más asquerosa de ellas: el Neoliberalismo. Muchos deben leer por ahí que la lucha es “contra el neoliberalismo” pero no saben o no entienden bien que es. El neoliberalismo tiene como principio fundamental la competencia, la cual pone a funcionar hasta el tope las energías en los individuos que conforman el todo social (clase obrera), y así la extrema movilidad que se genera, tras una etapa dolorosa de pequeños “ajustillos” (despidos, camuflaje de horas de trabajo, salarios denigrantes), intenta provocar una sociedad de bienestar. Para que este postulado se realice, el estado no puede sobreproteger al pueblo, vale decir, el populismo o la planificación central mantienen al pueblo en perpetua minoridad; al atrofiarle la iniciativa y la responsabilidad lo mantienen no sólo improductivo para la comunidad sino débil y carente de valor.
Esta realidad de una concerta que desmoraliza a raudales, y que da pie para que hoy, más fuerte que en todo el período, la tercera fuerza esté presente y dispuesta a trabajar desde la base por una metamorfosis de los elementos estatales. Pronto seguimos hablando, por mientras disfrútate uno de los escritos del cuentero nihilista y sórdido de esta página

lunes, enero 24, 2005

Despertando de una borrachera

Despertando de noche con el sudor de mi cuerpo, desgarrado
por ríos de vomito en mis encías,
tras una jornada trasegando lo que venga
y fumando algunas colas encontradas en un pantalón.
Miro el techo y alejo los pormenores de ayer,
jornada que me pintó de cielorraso y de neblina,
cuando desesperado busqué entre una ropa un poco de calor,
pero mi cuerpo no encontraba respuestas a mis mandatos
de poder tocar como quería, cuando quería, sin el desfase del tiempo.

El espacio fue el que encontré en la madrugada, solo, buscando un recurso,
un desierto de imágenes vengadas,
de la avaricia para consumir la noche contigo,
sin pensar que era lo que deseabas, sin preguntar.

Vuelvo a repasar el destino que sufro cuando me emborracho
y llegan a molestarme los demonios cotidianos
que trato de evitar en cada momento de realidad,
metiéndome en el cuerpo lo que pueda soportar
el corazón de buitre.

Siento pena de mí y de los que me rodean
por soportar las desdichas que nos da el mundo,
pero no pretendo mejorar mi apatía
con un nuevo evangelio
que interpreto como me venga.
(El tino de pormenores a mis musas
por un calor que requiebre mi voz un instante,
pero al que no puedo acceder por ir en pedo a diario.
Me lo repetí más de una vez: mejor hablar a pasar vergüenza).

Prendo un incienso en el baño junto al lavabo
y me tiendo en la tina para un baño de fría espuma,
me acerco un par de cervezas y vuelven
a recibir mis pedradas los ángeles guardianes,
a los que no tolero por entrometidos.

Mi conciencia se llena de helada
mientras mis brazos soportan el peso de mi alma.
El mundo se pudre alrededor y yo me pudro solo,
independiente de las otras desgracias
y me afecta pensar en mí, solo en mí.

Alguien dijo anoche que en mí confiaba,
pero no recuerdo su rostro ni sus ojos,
ni su intención ni sus palabras justas,
y un momento me sentí acompañado.
No recuerdo si fue tan solo mi reflejo
o los brazos de quien me acurrucó por la mañana.

Vomito sobre mí estas palabras,
luego esputo ideas sobre lo que queda,
lloro un poco al ocultarse el sol de mis paredes.
Todo da vueltas alrededor de mi ventana.
El mundo fuera del cuarto del baño
y dentro de mi cabeza llora la falta de memoria
de cuarenta y ocho horas de inexistencia.

domingo, enero 23, 2005

Dama Blanca (ella sabe quien es)

de blanca muerte viene vestida,
paqueña y pulcra,
con su vestido tomado delicado
y la expresión de suavidad vertida.

ingenua y leve viene atrapada
en pesares pensados a la acera
entregada al ocaso del viento
que revuelve su negra cabellerase
se desliza encaramada en las miradas
de los paseantes nocturnos que la miran
y que gozan entrelazarla mientras piensan:
a mí daría esta muerte la vida
y yo atado a sus trenzas soltaría
el último canto de moribundo cisne.

ella sabe lo frágil vagabunda
que viste de seda a las arañas
para compartir la muerte que rodea
al macho valiente que se acerca,
y se ríe, ella se rie de la mágia babeante,
de los hombres pensantes que caen
a los pies prendidos en la espera
de un beso errado que de al viento
y que caiga, frágil, soñolento, al halo que pesa
a las lágrimas rendidas y a los ojos prisioneros.

me entristesco cuando en luto camino
y la veo venir dispuesta a cantar
a otros oidos temas que quiero,
a escuchar mi última repuesta
mi última lágrima
mi último oído y mi pena
redonda de luna vestida al verla pasar,
para ahoragme en sus besos en silencio resuelvo
no acercarme a tocarla con mi melancolía,
sino respirar profundo
creer que me tengo confianza
y seducirla dos minutos,
lo suficiente para dejar de respirar,
pero volviendo a despertar.

Te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.

Estuve en una maratónica y desvelada noche intentando escribir algo lo suficientemente estimulante para que, cuando llegue a tus manos este documento simplón, no lo vieras y dijeras “Otro más” y así lo botaras cual publimetro. Te juro que quise innovar…pero a fin de cuentas, mi inherente manera de escribir ha hecho que este documento sea prácticamente igual en forma (y solo en forma) a un pasquín que te pueda entregar el más recalcitrante y fanático promotor de la más milagrosa de las religiones.
En fin, te doy la bienvenida al mundo universitario, aquí tendrás cursos y temáticas de tu interés, amigos y amigas de tu interés que provocarán que camines como cualquier Freddy Turbina por los anchos y largos pasillos de tu facultad alardeando que eres un universitario de tomo y lomo (¡todos llegamos así porsiaca!).
Una universidad muy prestigiosa, y también ladrona, hace un par de años tenía como frase de campaña la expresión: “el comienzo de tus mejores años”, créeme que esto es verdad (lo de ladrona y la veracidad de la frase).
Pero, sabes una cosa, que el paso por la vida universitaria sea una cosa inolvidable depende solo de ti y de las ganas que tengas de autorrealizarte, formarte y moldearte, no tanto como un titulado de, sino como persona íntegra que el día de mañana va a pasar por afuera de tu respectiva universidad con la emoción y nostalgia de haber vivido un montón de experiencias irrepetibles.
Para que la frase cliché tenga sentido, es fundamental y piedra angular que pongas en práctica tu capacidad de aprender, de innovar, de trabajar, de estudiar, de ser una persona mejor…no un estudiante mejor, sino que un individuo que no deja de preguntarse como mi vida, como mi entorno, como mi comunidad podría estar mucho mejor…a esto hoy te invito.
Hoy no vengo a influir en ti haciéndote un llamado desesperado a la militancia partidista fanática, he venido a influir en ti explicándote que hoy más que nunca tú eres actor principal, tú tienes todas las llaves de nuevos caminos, tú puedes ser revolucionario y cambiar lo estructurado, tú eres la revolución y tienes o tendrás las armas para aquello.
En este nuevo año, en esta nueva vida, eres quien lleva el testimonio para reformar un sistema obsoleto, para crear nuevos proyectos, para levantar e impregnar una nueva actitud que cambie lo prescrito….creer solo está en ti. Ojalá que te sientas más que nunca como un verdadero agente de cambio que lleva la bandera de la re y evolución tomada más firme que nunca. Si es así, mis horas de desvelo por terminar este documento serán retribuidas y multiplicadas por mil. Ojalá que hayas consumido este pasquín con un poquito de atención, y que sientas ahora que tienes algo que decir, que puedes responderme y responderle a tu familia, a tu novia, a tus amigos, a tu gente. Un viejo soñador, que hoy es inspirador de muchos (me incluyo) de los que hoy trabajamos por generar un nuevo esplendor, dijo en un discurso a cientos de nuevos e ilusionados estudiantes como tú la siguiente frase: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Te invito a soñar y hacer realidad una nueva historia, solo las estrellas bastarán.