domingo, junio 26, 2005

Cuatro blancas me encierran
Elevando al máximo mi desidia,
Me encierran y obligan a pensar.
Cuatro blancas que me aspiran,
Me alejan de la realidad
Esperando que resuelva mi mundo
Dentro de mi cabeza.

Aparecen, de repente, sueños y pesadillas,
En ellos conocidas que hacen volar palabras
Que se introducen como conceptos puros,
Gestos que dicen más que las palabras,
Sabores que se mezclan con placer,
Dentro de mi cabeza, se oxidan angustias
Que, cuando despierte, crecerán más,
Dándome temor volver a mirar ojos que curan.
Odiándome por dentro escupo en una bolsa.

Entre mirar y no mirar de reojo
Encuentro una bruja atada a la cama
Ella grita si fuera su último grito de vida
Su amor le ha degradado todo el cuerpo y la condición
De ser un ser mágico, bajándola, hasta lo humano,
Hasta mí. Pero no le interesa volver a poder
Encontrar la manera de sanarse, le basta el último hechizo:
No dejar nunca más que duerma tranquilo.

Una soga, una bala, un cuchillo,
Una manera de acabar con el latido que siento,
Una botella que solo duerma,
Un cigarro, un pitito,
Cualquier cosa que me desconecte un segundo
De verla cuando cierro los ojos.

sábado, junio 04, 2005

Fui una presa fácil,
Me dejé engañar por las hadas conocidas.
Fui como el niño que corre tras un volantín extraviado del hilo,
Como el perro impaciente de la perra en celo,
Como cualquier hombre atrapado en sus hormonas
Dejando de lado la racionalidad sospechosa que reúne.

Fui un sencillo pez
Que se deja atrapar por las manos
Que irradian luz cuando duermen
Y no sospechan del peligro que traen.

Fui la noche en espera de la luna...
Y me despertó el sol.

¿Alguien quiso saber lo que era mi corazón
Antes del hielo derretido en los escombros?

Su boca sublevaba mi esperanza hasta el fondo de su cuerpo divino,
Sus pies solo un podrido camino hacia las rosas,
Mi mente un lugar repleto de lugares comunes
En la que arrojaba cualquier rastro de cenizas anteriores,
En la que sepultaba cualquier deseo por tenerla.

Dentro de poco volveré a pensar en ella,
Me ahogaré en su halo perdiendo cada instante de lucidez
Y se marchara como la primera vez.De mis sueños, de mi piel, de mi voz.