Sueño contigo
Los días martes, generalmente,
Después de masturbarme cuatro veces
Pensando en tus piernas.
O los viernes, luego de seis cervezas
Y haberte tocado la cara con mis uñas
Con ganas de marcar tu espalda
O con ansias de decir
“venid aquí, pequeña, a que os azote”
Y hacerte reír por quince minutos
Con palabras de bragas al rincón,
Besar tus manos y olerlas luego.
Pero los lunes no
Cuando vuelvo a hablar, sobrio, contigo,
Y las palabras perecen pesadas, forzadas y arriesgadas.
Cuando fumo, por placer, viéndote pasar,
Sonriendo, con alguien,
Mientras miras de reojo, sin saludar.
O cuando los miércoles me emborracho con otra
Y no logro sacarle más que un efímero beso
Que olvidamos en la mañana
Luego de un apretón de manos.
El resto de los días
Tengo romances con cualquier novelita
Que prometa mostrar
Alguna manera de acercarme,
Pero las desecho por burdas,
Livianas y patéticas,
A pesar de confesarme uno.
Hay límites.
Aunque, lo más seguro, es
Que con quien duermes hoy
Te llevó con frasecitas,
Historias y rimitas baratas.
Es lo que te gusta:
Profundidad liviana.
Hoy me acuesto solo…
Es martes.
domingo, noviembre 13, 2005
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