lunes, marzo 27, 2006

La miseria de la canción

Estrellada, sobre un muro, remite
Un lejano viento celeste, el silbido
Andariego, un poco borracho, extiende
Su vuelo a la retina de alguien que lo mira.
-asusta un poco su paso por los tejados.

Gatos, danzantes, acompañan, solos,
Los pasos, que pintan de fracaso la suela
Del sino cansado de errar los cruces,
Siempre silbando la misma canción,
Y ajeno a su memoria, no la quiere conservar.

Ojos, muchos, de cerca le siguen
Intenta escapar de sus miradas, añeja un recuerdo,
Respira agitado, corre por las aceras, resuenan los pasos
Tras él, las sirenas, los perros, las luces…
No volveré a caer al vidrio,
No volveré a acertar un trino
A su sucia ventana de celofán.

La última serenata, junto al R.I.P,
Últimos escupos, últimas regadas,
Última mirada desde los arbustos,
Última mano en su memoria.

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