De noche, qué queda,
Mirarla frente a las olas cavilando el voz alta
Antes que el sol asome y calentarnos depende de abrazos,
Cuellos y manos en lugar, suspiros sin sueños
Y dormir en la arena.
Carreras detrás de nada nos proponen
Dejar el cielo y preocuparnos de ambos,
Como si fuéramos huérfanos de ángeles guardianes
Y el regazo solo sería si quisiéramos
Algo más que coquetear con la guadaña.
Pero entre brumas y escarcha aparecen
Las otras imágenes que somos,
Y la caída se llena de sonrisa y nos creamos de nuevo,
Para coser a la sonrisa hilos que parecen de otros
Y casi despiertos quemar los nidos de seguridad
Que alimenten cualquier esperanza de futuro
Donde no hay más que sentidos.
Volver de la noche con algo más que yuxtaposiciones en los ojos
O recursos reciclados con los que solo se balbucea,
Para intentar creer que no todo fue una ilusión.
(de noche las Parcas amarran olvidos).
martes, septiembre 25, 2007
viernes, septiembre 14, 2007
Apropósito de Once
Al pasear
Mirar la mierda en el zapato
Y visualizar el rumbo.
(las calles no dan sabor
y las sirenas me pierden,
arrancando de golpe el camino)
Ocultarse en un banco
para ser uno más,
y cortar la lana de vuelta con un fósforo
remojado en bencina
y perderse entre nadie,
sin nombre, desnudo.
Más allá es lo mismo
El cristal se cae a pedazos.
Los sueños, de cenizas forrados,
Los aplastan cuando son otros
Quines dictan como permitirlos.
Y uno queda aislado de si
Haciendo del aullido un murmullo
Que se pega en rejas y ligustrinas
Asustando a quien pase con garrote
Por la próxima explosión de gargantas,
Que de desidias (hartas),cincelen
Ilusiones que abran, de absurdo,
Nuevamente la caja hasta la esperanza.
Mirar la mierda en el zapato
Y visualizar el rumbo.
(las calles no dan sabor
y las sirenas me pierden,
arrancando de golpe el camino)
Ocultarse en un banco
para ser uno más,
y cortar la lana de vuelta con un fósforo
remojado en bencina
y perderse entre nadie,
sin nombre, desnudo.
Más allá es lo mismo
El cristal se cae a pedazos.
Los sueños, de cenizas forrados,
Los aplastan cuando son otros
Quines dictan como permitirlos.
Y uno queda aislado de si
Haciendo del aullido un murmullo
Que se pega en rejas y ligustrinas
Asustando a quien pase con garrote
Por la próxima explosión de gargantas,
Que de desidias (hartas),cincelen
Ilusiones que abran, de absurdo,
Nuevamente la caja hasta la esperanza.
martes, septiembre 11, 2007
No puedo aferrarme a emblemas
Ni cansarme de escupir paredes,
No tengo la razón para hacer pensar al mundo
Si no tengo antorchas en la cabeza.
Para renunciar, qué.
Continuar clamando al cielo ayuda que no existe
Miradas de demonios viperinos que no nublen,
Ni asqueo derretido en la ceniza.
Es mejor llorar al despertar de noche
Que vivir creyendo que estoy seguro
De nada de lo que ocurre.
Me llaman perdones y ángeles para susurrarles
Que ayudo al terreno chupando las calles
Y así, sometido al cetrino relleno de mis pies,
No terminar desterrado del paraíso,
Se lleva el azoro pueril de asombro
O el deslumbre de pestañear
Al no saber si estoy envela o nubloso.
Antes del término del día estaré en la tina
Hablando brillante ante mis más cercanos
Y mi tranquilidad quedará para la mañana.
Ni cansarme de escupir paredes,
No tengo la razón para hacer pensar al mundo
Si no tengo antorchas en la cabeza.
Para renunciar, qué.
Continuar clamando al cielo ayuda que no existe
Miradas de demonios viperinos que no nublen,
Ni asqueo derretido en la ceniza.
Es mejor llorar al despertar de noche
Que vivir creyendo que estoy seguro
De nada de lo que ocurre.
Me llaman perdones y ángeles para susurrarles
Que ayudo al terreno chupando las calles
Y así, sometido al cetrino relleno de mis pies,
No terminar desterrado del paraíso,
Se lleva el azoro pueril de asombro
O el deslumbre de pestañear
Al no saber si estoy envela o nubloso.
Antes del término del día estaré en la tina
Hablando brillante ante mis más cercanos
Y mi tranquilidad quedará para la mañana.
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