domingo, julio 27, 2008

Satiro

ando por la noche

buscando el cuerpo.

no quedan manos para compartir

el recreo del silencio

y sucumbir ante el espejo

para alargar la noche por más de un sol

(sin llorar por ella que no me mira)


cada instante queda en las medias

mirar el cigarro y la tentación de andar de colas,

los roces como animales buscandonos culpas

y no escupir entre medio de nuestros labios

si no que hablar de lo nimio de conocer entre matorrales

y reirse de cada palabra, hablar imperiosamente,

recuerdos que quedarán para los nietos

(siempre censurando los detalles)


ahora no nos queda nada,

solo un par de letras en el fondo del cajón,

no ha pasado mucho tiempo, solo el suficiente,

pero no nos vemos (ni nos queremo ver)

se acabó aquello siniestro de verse

el cumlir con lo no acordado,

el sueño de no ser jamás como nos soñaron

(cuando sobraban camisas)

y siempre sonreiamos jugando a mayores.

aun buscamos no sentirnos como siempre.