Quiero emborracharme y morir sin dolor.
Beber la cerveza bajando en río
Y sirviendo de copa tu vaso -que las gotas que sobren mojen tus pies-
Quiero que todo se convierta en nube y frenar en un espejo
Que refleje mi cara horizontal
Y por tus pechos untar un cigarro.
Quiero olvidarme de encontrarme igual
Cada mañana
Refrescando mis ojos con lecturas livianas
Y lavarme las manos después de rascar cuatro palabras.
Antes de decir ¡conchetumare, el libro!
Y fumarme hasta las molestias con café
Quiero mirar una foto gastada de tantas pajas
Y decirte nunca más eso ya no pasa
Me recuerdo entre tus brazos borrachos
Intentando sostener en mí tu cuerpo que danza... y ¡pasa!
Suena: no importa si la noche se nos hace corta.
Y un, dos, tres... vuelvo a empezar.
Esputo mirandas pegajosas olisqueando tu pelo,
De lejos, me encierro en matorrales
Y solo una piedra de almohada frente a tu ventana
Golpea incansablemente tu vidrio y no miras.
Quiero olvidarme de anoche leyendo mi botella de cabecera
U oliendo un libro incansablemente con los ojos agotados,
Ahí, cuando las letras se juntan y se mezclan, recordarte
Y dormir tranquilo soñando que estoy contigo,
Follarte en sueños sin parar y tener un buen día.
Quiero beber y escribir novelas que alimenten tus idilios,
Con romances tormentosos y predecibles
Para que cuando te sientas excitada con la lectura
Aniquile a tu amante, lentamente, para verte llorar sobre él
Y me reclames la falta de sueño con que te dejé.
Quiero emborracharme pero siempre se me pasa
Y vuelvo a vivir la pesadilla de seguir vivo.
lunes, septiembre 12, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Publicar un comentario